domingo, 5 de octubre de 2014

Bollicaos caseros

Siempre tratamos de sorprenderos y buscar recetas que no imaginamos que se puedan hacer en casa y que realmente están mucho mejor, así que en este propósito vamos a explicaros como hacer "bollicaos" caseros. 

Necesitaremos:
  • 375 gr de harina de fuerza
  • 40 gr de azúcar
  • 50 gr de mantequilla
  • 200 ml de leche desnatada templada
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • 1 sobre de levadura de panadería
  • Crema de chocolate

Lo primero que haremos será tamizar la harina en un bol y amasarla con la sal, el azúcar y la leche ligeramente templada un buen rato.














Añadiremos la mantequilla en pomada y el sobre de levadura de panadería  y con las varillas eléctricas amasaremos hasta integrarlo todo, cuesta un poco y se irá ralentizando la máquina, así que de vez en cuando habrá que soltar la masa de las varillas y continuar amasando.











Cuando veamos que se ha integrado suficiente como para manipular la masa, enharinaremos ligeramente la encimera y continuaremos amasando con las manos hasta conseguir una masa lista y elástica. Formaremos una bola y la pondremos en un bol enharinado y tapado con papel film en un sitio cálido durante una hora para que aumente su volumen. (No sube tanto como los bollos normalmente, no os preocupéis si no dobla su volumen).


Pasado este tiempo iremos cortando trozos de masa (yo lo dividí en 7 trozos) y con ayuda del rodillo le daremos forma de rectángulo. Ahora la crema de chocolate se rellenará al gusto, nosotros ponemos bastante cantidad salvando los bordes para que no se salga, pero de forma que todo el bollo quede bien relleno.











Cerrarlo en sencillo, se doblan los lados largos hacia adentro uno encima del otro y las puntas se cierran pegándolas hacia arriba, apretando ligeramente con las yemas de los dedos.











Colocaremos papel de horno en una bandeja y pondremos los bollitos formados con el doblez hacia abajo, taparemos con papel film y dejaremos media hora que la masa repose. No van a crecer mucho, pero no os preocupéis si os parecen pequeños, en el horno adquieren el tamaño de los originales.


Precalentaremos el horno a 200º y hornearemos los bollos aproximadamente 10 minutos con calor arriba y abajo a la misma temperatura, hasta que los veamos dorados. Para enfiar, siempre mejor sobre una rejilla.


El resultado es mejor que el original y estoy segura que no volveréis a comprarlos industriales.



jueves, 18 de septiembre de 2014

Yogur casero de galletas

Cada vez me gusta más la yogurtera, el sabor de los yogures caseros es riquísimo y los sabores exactamente lo que me gusta, así que os traigo la receta del yogur de galletas que hago en mi casa.



Necesitaremos para 6 yogures:

  • 900 ml de leche desnatada
  • Yogur entero natural y sin edulcorar
  • 4 cs de leche en polvo
  • Galletas María Integrales (3 por yogur = 18)
  • Canela



Lo primero que haremos será picar las galletas hasta hacerlas polvo. Reservamos


A continuación templaremos la leche un poquito, ya os comenté que si se caliente mucho la leche los fermentos mueren y no se cuajan los yogures, así que mejor quedarse corto que pasarse. Incorporaremos las 4 cucharadas soperas colmadas de leche en polvo y la cucharadita de canela. Mezclaremos con las varillas.


Es el momento de incorporar el yogur natural y volver a mezclar bien para repartirlo. 


Por último añadiremos la galletas y volveremos a mezclar, asegurándonos de que no se queden las galletas en el fondo.


Ya sólo nos queda llenar nuestros recipientes, cerrarlos y colocarlos en la yogurtera para que una vez la conectemos, estén 8,5 horas a temperatura constante para cuajar. 


Pasado este tiempo, sacaremos los yogures, dejaremos que atemperen y finalmente los meteremos en el frigorífico mínimo 4 horas.


A lo mejor os parece que se han ido las galletas al fondo, pero en realidad queda una capita arriba del todo, mezcla por todo y finalmente una base en el fondo, y están RIQUÍSIMOS!!


domingo, 7 de septiembre de 2014

Magdalenas integrales sanas y deliciosas

No sólo por tener menos calorías, o por estar a dieta, sino por llevar una alimentación sana y equilibrada, es bueno incluir alimentos integrales, si además eres goloso, pero quieres cuidar el colesterol y el peso, hay que buscar alternativas para comer sano y rico a la vez. Estas magdalenas no llevan aceite, ni mantequilla, ni siquiera margarina, y además tienen la forma de las magdalenas de toda la vida que todos hemos visto en casa, antes de ponerse de moda los cupcakes y resto de americanadas (dicho con cariño, que yo soy la primera que adoro la repostería americana).

Necesitaremos:

  • 100 gr de azúcar moreno integral
  • 2 huevos grandes
  • 125 ml de leche desnatada
  • 225 gr de harina integral 
  • 1/2 sobre de levadura en polvo
  • Sésamo (opcional)
  • Miel (opcional)


Lo primero será mezclar los huevos con el azúcar moreno hasta que veamos que queda bien integrado y se aclara un poco, es una maravilla lo bien que huele este azúcar en cuanto empiezas a manipularlo.


Después añadiremos la levadura a la harina ,mezclaremos un poquito, y tamizaremos sobre la mezcla anterior. Veréis que se queda el grano en el tamiz, pero incorporarlo sin miedo, tamizar es para agregar aire pero si se pierde esa parte de la harina le quitamos la esencia. Batiremos un poco.


Por último añadiremos la leche. Si se os queda muy líquida añadid un poco de harina hasta que tenga un poco de consistencia. Mezclaremos todo con la batidora.

Finalmente hay que añadir el sésamo, yo 3 cucharadas soperas colmadas y mezclaremos otra vez.


Es el momento de precalentar el horno a 180º calor arriba y abajo. Por otro lado prepararemos la bandeja del horno y colocaremos los moldes de magdalenas con las capsulas dentro para rellenar con nuestra preparación. Yo he llenado aproximadamente 3/4 partes de cápsula de papel, y me han salido 13 magdalenas.


Meteremos en el horno y no volveremos a abrirlo hasta pasados 15 minutos para que no se nos bajen. Las mías se hicieron en 18 minutos, pero ya sabéis como probar si están hechas. Y como siempre digo, deben enfriarse sobre una rejilla.


Lo que más me gusta de esta receta es el color tan bonito que toman, que la cápsula de papel queda limpia completamente al no llevar nada de grasa y sobre todo la forma, que es la que me recuerda a cuando comía magdalenas con leche al volver de cole.

Como a mí marido se le antojó añadirle miel, para decorar les puse una gota de miel a cada una, la extendí bien con un pincel y finalmente espolvoree un poco de sésamo por encima. También se podrían hacer estas magdalenas sustituyendo el azúcar por 1/4 de la cantidad en miel, es decir, 25 gr de miel, que es mucho más sano y beneficioso para la salud.


Y de cerca esto es lo que nos llevaremos a la boca... ¿no merece la pena intentarlo?


lunes, 25 de agosto de 2014

Bizcocho de anís

Hace tiempo que hice este bizcocho para llevarlo al trabajo y desayunar con mis compañeros, pero no había subido la receta, así que hoy que he sacado un rato aprovecho para compartirla con vosotros. Se trata de un bizcocho de anís increíblemente esponjoso y super sabroso, ya que el anís le aporta la humedad necesaria para que resulte delicioso. 

Necesitaremos: 

  • 200 gr. de harina
  • 150 gr. de azúcar
  • 1 y 1/2  cdta. de levadura química
  • 100 gr. de mantequilla
  • 150 ml. de leche
  • 3 huevos
  • 50 ml de anís dulce de Chinchón
  • Una pizca de sal

El primer paso es separar las claras de las yemas. Con las claras de los huevos, una pizca de sal y 60 gr. de azúcar, vamos a montarlas hasta que obtengamos un punto de nieve muy espeso, que podamos girar sin que se vuelque y reservamos. Yo siempre recomiendo la batidora eléctrica porque ahorra muchísimo tiempo, pero obviamente podéis hacerlo "tirando de brazo".












Con las yemas y el resto del azúcar vamos a batir muy bien, hasta que doblen su volumen. Lleva su tiempo conseguir que queden blanquecinas y lleguen al volumen que queremos, así que por lo menos 10 minutos habrá que estar batiendo con la batidora eléctrica. Este paso es esencial para conseguir que el bizcocho quede esponjoso.












A esta última mezcla vamos a añadir la mantequilla derretida, la leche y el anís y seguiremos batiendo hasta integrarlo todo, (veréis que baja un poco al añadir el anís, por eso hay que seguir batiendo).

Finalmente tamizaremos la harina y le añadiremos la levadura. Iremos añadiéndola a la mezcla poco a poco, integrando bien cada parte.


El paso más complicado es el de añadir las claras a punto de nieve a la preparación anterior. Habrá que hacerlo incorporándolas con una espátula con movimientos envolventes para que no se bajen.












Conseguida la mezcla para nuestro bizcocho, sólo nos queda enharinar el molde elegido y llevarlo al horno precalentado, durante 35-40', los primeros 30' a 175º calor sólo abajo y el resto del tiempo hasta que se hornee del todo con calor arriba y abajo. Cuando al pinchar el pincho salga limpio, nuestro bizcocho estará listo.




Cuando el bizcocho se enfríe desmoldaremos y decoraremos, yo he utilizado azúcar glass tamizado, cobertura de chocolate repartida de forma desenfadada, y bolitas de tres chocolates alrededor, que creo que le dan un toque especial.


jueves, 14 de agosto de 2014

Yogur casero desnatado

Este post seguro que a más de uno le llama la atención, normalmente os traigo recetas dulces y por tanto calóricas, pero también podemos elaborar nuestros postres caseros 0%. Hoy voy a enseñaros como hago los yogures aptos para cualquier dieta o simplemente para cuidarse un poco y a la vez eliminamos los conservantes y colorantes.

Necesitaremos:

  • 900 ml de leche desnatada
  • 3 cds de leche en polvo desnatada
  • 1 yogur natural 
  • 1 cd de esencia de vainilla
  • Yogurtera





Entibiaremos la leche hasta notarla caliente pero sin que queme y por supuesto sin que hierva (aproximadamente a 35 o 40º). Mejor quedarse corto que pasarse, porque entonces matas los bacilos del yogur y no cuaja. Pasamos la leche a una jarra.


Añadiremos el yogur y disolveremos bien con la cuchara para que se repartan los bacilos por toda la leche. He utilizado un yogur natural entero sin azúcar, pero al dividirlo en los 6 botes, repartimos la grasa convirtiéndolos en desnatados.


A continuación añadiremos la leche en polvo y removeremos bien (la leche se deshace bastante mal pero luego lo arreglaremos)


Incorporamos la esencia de vainilla y con una batidora (en mi caso una pequeñita) desharemos bien los grumos de la leche en polvo.













Tendremos los botes y la yogurtera bien limpios y secos para añadir la mezcla llegado el momento.


Verteremos el preparado y taparemos los botes con sus tapas. Si lo hacéis con botes de cristal sin tapa no pasa nada, de hecho hay gente que los hace siempre sin tapa, pero en las instrucciones de mi yogurtera dice que se cierren.


Pondremos la tapa a la yogurtera, la encenderemos y la dejaremos fermentando 8´5 o 9 horas (cuanto más tiempo esté fermentando más ácido será el yogur, así que según el gusto se dejará entre 8 y 12 horas).


Pasado este tiempo dejaremos que se enfríen un poco a temperatura ambiente y terminaremos metiendo los yogures en la nevera para que obtengan mejor consistencia y estén preparados para consumirse. A partir de las 4 horas ya se puede tomar, pero lo ideal es dejarlos 24 horas,que servirá además para que espesen un poco más. ¡Os sorprenderá el resultado!


En cuanto a la duración, la verdad es que yo no los dejaría más de una semana y siempre sin haberlos abierto una vez hechos. Son mucho más sabrosos y merecen la pena os lo aseguro.

Permite dejar volar la imaginación y crear todos los sabores que se nos ocurran, de galletas, de frutas, de chocolate, desnatados o no, e incluso utilizando leche de soja o de almendras, es cuestión de probar para conseguir nuestro sabor. Además, y para mí lo más importante, estamos seguros de lo que estamos comiendo, de la calidad, de las calorías y de la ausencia de productos artificiales innecesarios.