martes, 14 de mayo de 2013

Bizcocho salado

Esta vez traigo una manera diferente de hacer un bizcocho, se trata de uno salado con unos ingredientes deliciosos que seguro que os gusta. Además es super sencillo y yo creo que original.
Necesitaremos:
  • 175 gr. de harina
  • 75 ml. de aceite de girasol o de oliva suave
  • 125 ml de leche (yo usé desnatada)
  • 3 huevos
  • Levadura
  • Sal y orégano
  • 200 gr. de bacon en tiras
  • 15 aceitunas verdes aprox. (valen también las negras)
  • Un trozo de queso gouda
  • Media cebolla pequeña
  • Queso rallado

Lo primero será poner en una sartén sin nada de aceite el bacon y la cebolla para que se vayan haciendo y de tiempo a que se enfríen antes de incorporarse.
 
 
Por otro lado mezclaremos en un bol, los huevos, la leche, el aceite, la sal y el orégano y batiremos bien para que se integren usando unas varillas manuales.

 
Hecho esto, tamizaremos la harina de trigo con una cucharadita de levadura colmada y lo incorporaremos a la mezcla anterior, hasta que esté cremosa y homogénea.

 
Es el momento de añadir los ingredientes seleccionados, yo decidí incorporar bacon, cebolla, aceitunas verdes y queso gouda, estos últimos picados pequeñitos al igual que los primeros para que no sean incómodos de comer. Mezclaremos un poco para que se reparta todo bien.

 
En un molde rectangular apto para horno engrasaremos bien las paredes con aceite y volcaremos nuestra mezcla, repartiendola bien desde el centro hacia los lados. Por último esparciremos queso rallado por encima, en la cantidad que os parezca oportuna para darle el toque final.

 
Con el horno precalentado a 180 grados metermos nuestros bizcocho aproximadamente 45-50' minutos, ya sabéis, hasta que nuestro pincho salga limpio al hundirlo en el centro del bizcocho. Voila!!
 

viernes, 19 de abril de 2013

Pasta con berberechos al ajillo.

Hola a tod@s, después de un tiempo sin subir una entrada, es el momento de publicar esta receta: pasta con berberechos al ajillo, un plato delicioso para el que vamos a necesitar los siguientes ingredientes:


  • Pasta (en este caso tallarines)
  • 1/2 Kg de Berberechos frescos
  • 4 Dientes de ajo
  • 1 Cebolla roja
  • 1 Limón
  • 1 Vaso de vino blanco
  • Aceite
  • Pimienta negra/blanca/roja molida
  • Sal
  • Peregil
  • 1 Cayena pequeña




En primer lugar pondremos una olla con agua, dos puñados de sal y un poquito de aceite a calentar a fuego lento, esto es para ir teniendo lista el agua en la que coceremos la pasta.

Para los berberechos cortaremos los cuatro dientes de ajo en láminas muy finas y los pondremos al fuego con unas gotitas de aceite y la cayena triturada (para usar poco aceite nosotros utilizamos un pulverizador, se ahorra mucho y se gasta menos). Mientras el ajo se dora un poco pelamos la cebolla roja, la picamos bien y la echamos a la sartén con el ajo y una pizca de sal.






Cuando la cebolla esté bien pochada incorporaremos los berberechos bien lavados, con el vaso de vino y el zumo de medio limón:


Si vemos que hace falta echamos un poco de agua sin llegar a cubrir del todo los berberechos y los llevamos a bullición, hasta que estén todos bien abiertos:






En el momento que han abierto todos los berberechos retiramos la sartén del fuego, con una espumadera los retiramos a un plato y hacemos un cambio de cacharros, pasamos la sartén al fuego suave y, con el caldo que ha quedado y un puñado de perejil picado,  ponemos la olla en el fuego fuerte y, cuando empiece a hervir (será enseguida porque la teníamos caliente), echamos la pasta:



Coceremos la pasta hasta que esté al-dente. Cuando esté lista la colamos y añadimos todo a la sartén donde teníamos el caldo reduciendo. La pasta bien escurrida y los berberechos (los que no hubieran abierto hay que tirarlos, esos no se pueden comer) y le damos un golpe de calor a todo junto removiendo bien, durante dos o tres minutos:



Una vez pasado este tiempo sólo queda emplatar y disfrutar del plato, que está realmente rico, rico, rico...




Y ya está, espero que la preparéis pronto y entréis a comentar que tal os ha ido con esta facil y sabrosa receta.

Saudos a tod@s!!

miércoles, 10 de abril de 2013

Croquetas

Aunque no soy yo la encargada de las recetas saladas, esta vez me he permitido la licencia y he preparado unas croquetas que comparto con vosotros porque somos de los que pensamos que las recetas más sencillas son las mejores.

Necesitamos:
·        ½ Cebolla
·        4 cucharadas soperas colmadas de harina
·        ½ litro de leche entera
·        75 gr de jamón serrano en taquitos
·        1 huevo cocido
·        Aceite



En una sartén echaremos un poco de aceite y pocharemos la cebolla cortada pequeñita. Una vez que empiece a dorarse añadiremos el jamón en taquitos que previamente habremos cortado para convertirlos en trozos más pequeños, y seguiremos moviendo para que se empape bien del sabor del jamón.


Ahora empieza la parte más delicada de las croquetas, añadiremos la harina y removeremos bien con unas varillas, sin parar para que se empiece a dorar (es muy poquito, porque si se quema estropea el sabor de las croquetas); esto es importante para que no sepan luego en exceso a harina. Iremos añadiendo el medio litro de leche, ahora sí, sin parar de remover, siempre hacia el mismo lado e intentando coger bien todos los ingredientes. No os preocupéis si parece que está muy líquido, según vaya cogiendo calor y removiendo, espesa y toma una consistencia espectacular.

 









Cuando veáis que está lo suficientemente espesa y sin grumos apagaremos el fuego y seguiremos moviendo 1 o 2 minutos más con las varillas.

 









Sólo nos queda  pasar la masa de las croquetas a una fuente o un molde y dejar que se enfríe tapada con un paño de algodón o con un poco de papel de cocina, eso sí, cuidado que el papel no toque la masa porque se pega.

Nosotros pensamos que lo mejor para la masa es dejarla de un dia para otro, aunque en principio con dos horas sería suficiente para que se enfríe y poder elaborar las croquetas.

Cuando vayamos a freir nuestras croquetas sacaremos la masa para que se atempere un poco y sea más fácil trabajarla y prepararemos un cuenco con harina, otro con huevo y otro con pan rallado. Hay muchas formas de hacer las croquetas y en mi casa siempre he visto utilizar dos cucharas para darles la forma redondeada, pero yo acostumbrada a pringarme con la repostería, me gusta hacerlo con las manos, por supuesto bien limpias.
La secuencia es fácil, harina para formar la croqueta haciéndola rodar con las manos, huevo que pringue la croqueta pero escurriendo el exceso y por último bien de pan rallado para dar consistencia a nuestras croquetas.

 










Cuando tengamos todas nuestras croquetas (a mí, con estas cantidades y haciendo las croquetas de tamaño normal, me han salido 18 croquetas), pondremos la sartén al fuego con cantidad suficiente de aceite de oliva para cubrir las croquetas y cuando coja temperatura las iremos introduciendo de 5 en 5, por ejemplo, para que podamos maniobrar bien.
 
 
Las dejaremos unos segundos y cuando estén doraditas por un lado les daremos la vuelta hasta que se doren nuevamente; sacaremos la primera tanda a un plato con papel de cocina para que absorva el exceso de aceite.
 
 
Mi truco es apagar el fuego unos 10 segundos para que el aceite descienda de temperatura y no queme las croquetas y volver a encender para meter la siguiente tanda de croquetas. Éstas se harán un poco más rápido pero no se quemarán, ni se abrirán por exceso de temperatura.
Y ya tenemos nuestras deliciosas croquetas caseras listas para comer. Espero que os gusten, yo estoy muy orgullosa de ellas!

sábado, 23 de marzo de 2013

Torrijas fáciles

La Semana Santa está aquí al lado y nada más propio que intentar los dulces de la época. No había hecho nunca torrijas y tenía ganas de intentarlo, así que cuando mis compañeras me dijeron que podía llevarlas para desayunar, me puse manos a la obra. Al ser para llevar al trabajo decidí hacerlas sin almíbar, así que son de lo más básico, pero pensé a los principiantes podía interesarles esta receta, así que aquí va.

 
Necesitamos:
  • Pan de torrijas
  • Aceite de oliva suave
  • 3 huevos
  • 3/4 de litro de leche entera
  • 75 gramos de azúcar (+ 50 gr para espolvorear)
  • Canela en rama y en polvo



Empezaremos poniendo la leche a calentar con los 75 gramos de azúcar y un par de ramas de canela, y dejaremos a fuego medio.

 
Mientras tanto vamos a cortar la barra de pan en rodajas de aproximadamente 1,5 cm, cortando los dos picos que no nos van a servir para hacer nuestra torrijas.

 
Retiraremos la leche del fuego antes de que hierva y la pasaremos a un recipiente donde podamos remojar las torrijas. Por otra parte batiremos los huevos y colocaremos el plato al lado del de la leche y las rodajas de pan.
En una sartén grandecita pondremos un buen chorro de aceite para que casi cubra nuestras torrijas y la dejaremos a fuego bajo que se vaya calentando.
Ya tenemos todo preparado para nuestra torrijas!!
Ahora la secuencia es sencilla, se mojan en leche dando un par de vueltas por cada lado, se bañan en huevo de la misma manera y a la sartén. (Cocineras más profesionales, como mi madre, dejan el pan un tiempo para que chupe la leche y queden más blanditas, pero también es mucho más difícil maniobrar sin que se rompan, así que yo me arriesgue a está opción).

 
Cuidado al meter el pan en el aceite porque puede saltar bastante. Dejaremos que se doren por los dos lados y de ahí pasarán directamente a un plato o bandeja con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

 









Cuando terminemos todas nuestras rebanadas, haremos una mezcla de azúcar y canela en polvo y espolvorearemos generosamente por los dos lados de cada una de nuestras torrijas.

 
A mí me sorprendió al día siguiente ver que había desaparecido totalmente la mezcla de azúcar y canela, pero es que penetra totalmente dejándolas dulces y jugosas.
Aquí es donde las variantes son infinitas, se pueden dejar en la leche con azúcar y canela que ha sobrado para que se empapen, se puede hacer un almíbar de miel e incluso uno de vino, pero eso ya lo dejo para otra ocasión. Espero que os gusten, porque yo soy poco objetiva, es uno de mis postres preferidos y estoy orgullosa de haberlas hecho.

 

martes, 12 de marzo de 2013

Tarta de galletas y chocolate

Una receta rápida y sencilla que os sacará de más de un apuro: una tarta de galletas con trocitos de chocolate.


Necesitaremos:
  • 125 gr de chocolate para postres
  • 100 gr de mantequilla
  • Un rulo de galletas  tipo María (yo uso las integrales)
  • 75 gr de azúcar
  • 3 huevos
  • Levadura química





Lo primero que tenemos que conseguir es triturar el chocolate en trozos pequeños para que se esparzan bien por la masa, para lo que he usado la picadora y retirado el chocolate que quedó hecho polvo.
 
Después haremos lo mismo con las galletas solo que esta vez sí que trituraremos hasta conseguir textura de arena. Reservaremos.
 
 
Ahora vamos a mezclar los huevos, con el azúcar, dos cucharaditas de café de levadura química y la mantequilla en pomada, para que se pueda trabajar adecuadamente. Cuando esté todo bien integrado volcaremos la galleta y seguiremos mezclando hasta conseguir una pasta espesa.

 











Finalmente vamos a ir añadiendo poco a poco los trozos de chocolate mientras seguimos mezclando para que se reparta por toda la masa. Pondremos a precalentar el honor a 180º calor arriba y abajo.

 
Por otro lado vamos a engrasar el molde que queramos, en mi caso con margarina, pero obviamente puede ser con mantequilla o simplemente colocando una hoja de papel de horno. Volcaremos la masa con ayuda de la espátula porque es muy densa y la extenderemos muy bien por toda la superficie para que se reparta de manera uniforme.
 
Tan sólo nos queda meterla tarta al horno durante aproximadamente 25-30 minutos y cuando la saquemos, esparcir azúcar glass con ayuda de un tamiz por la superficie de nuestra tarta, para que quede más bonita.

 
 
 
 

martes, 26 de febrero de 2013

Tarta Linzer o Linzertorte

Este fin de semana nos invitaron a comer unos amigos y nos prepararon una paella valenciana riquísima, así que no podíamos hacer menos que encargarnos del postre; pensando un poquito en algo diferente y que no fuese especialmente dulce, se nos ocurrió preparar un blackberry pie, o lo que es lo mismo, un pastel americano de moras, pero investigando un poco apareció la tarta linzer o linzertorte, que es la versión austriaca y que personalmente me gustó más. Pero no sólo quedó ahí, sino que decidí variar un poco la versión original y darle un toque diferente, así que preparamos la linzertorte de nuez.

Necesitamos:
  • 200 gr de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 100 gr de mantequilla
  • 100 gr de azúcar
  • 2 huevos
  • 1 cucharada de canela
  • 100 gr de nueces
  • 1 taponcito de ron añejo
  • 250 gr de mermelada de frutos del bosque



Lo primero que haremos será tamizar la harina y añadirle la levadura química, y por otro lado mezclar un huevo con el azúcar, la canela y el ron añejo y batirlo hasta que quede todo bien integrado. Reservaremos esta mezcla mientras continuamos con la receta.

 
Vamos a necesitar 100 gr de nueces en textura polvo, así que cada uno decidiréis según los utensilios con los que podáis contar como hacerlo, en mi caso las metí en un molinillo de café y poco a poco fui sacando la pasta de nuez a otro recipiente porque se pega a las paredes bastante. También derretí unos 5 segundos en el micro la mantequilla para que estuviese atemperada, pero no deshecha.

 
Una vez hecho hay que añadir la nuez y la mantequilla en la mezcla anterior y una vez mezcladito, añadir de dos veces la harina con la levadura.

Cuesta bastante mezclar todo, así que yo utilicé la batidora eléctrica, pero como os digo siempre, no es más que tiempo y paciencia el conseguir la mezcla perfecta.

 
Os quedará una masa bastante untuosa, aunque no pegajosa tipo masa de galletas de mantequilla, así que para poder trabajarla tendremos que dividirla en dos trozos, uno más grande que otro y envolverlos en papel transparente para dejarlos en la nevera unos 40 minutos aproximadamente.

Pasado este tiempo tomaremos el trozo de masa más grande y ayudándonos de dos hojas de papel de hornear para que no se nos pegue al rodillo, amasaremos despacito hasta conseguir que la masa pueda cubrir el molde elegido, que estará bien engrasado con mantequilla para que luego pueda despegarse. Esto lleva su tiempo porque tiene que cubrir bien las paredes para formar nuestra tarta.


Con cuidado y ayudándonos del papel de hornear ajustaremos la masa al molde, cortando si es necesario los trocitos que sobresalgan para cubrir zonas que hayan quedado más finas, porque es una masa muy maleable en este sentido.

Ahora rellenaremos con mermelada; yo elegí de frutos del bosque, pero que puede ser de arándanos rojos, de frambuesa o de mora que es un poco menos amarga que la mezcla de todas. Extenderemos bien por toda la superficie.

 
Para terminar, con la masa restante volveremos a extenderla con el rodillo y las hojas de papel de hornear y cortaremos tiras con el propio papel, para colocarlas en la tarta y formar el enrejado. Es un poco complicado manejar esta masa, por eso digo lo de cortar las tiras con el papel y darle la vuelta directamente sobre la tarta con cuidado. Si os resultase muy difícil, siempre se puede añadir un poco de harina a la masa y evitar que se pegue tanto.

 
Sólo nos queda precalentar el horno, pintar la tarta con un poco de huevo batido y ayuda de un pincel de silicona, para que coja un color doradito y meter la tarta a 180º calor arriba y abajo durante 25 minutos. No dejéis la tarta sin vigilancia a partir de los 20 minutos, porque se puede quemar. 


Tiene un sabor algo amargo y diferente y una textura a galleta muy particular, que sorprenderá a los menos golosos. Espero que os guste!!