viernes, 30 de octubre de 2015

Pipas de calabaza caseras

De la calabaza podemos aprovechar todo, así que además de hacer la Pumpkin pie o Tarta de Calabaza y decorarla para que nuestra casa se más "terrorífica", hemos tostado las pipas para conseguir un aperitivo perfecto para ver un peli de terror acurrucados en el sofá.

Las pipas de calabaza tienes muchísimas propiedades y merece la pena introducirlas con moderación en nuestra dieta.

Necesitaremos:
  • Pipas de calabaza limpias y secas
  • Sal
  • Pimentón picante
Lo primero es preparar las pipas quitando las hebras de la calabaza, (un poco engorroso, pero merece la pena) y secarlas, (en principio se secan extendiéndolas y dejándolas al sol por lo menos 24 horas, pero sinceramente yo no tengo tiempo ni paciencia, así que las hago a mi manera) con papel de cocina.


Pondremos las pipas en una sartén y añadiremos mucha sal  para que cojan sabor y a la vez sequen la humedad y si os atrevéis a probar otros sabores, añadid, como yo, un buen pellizco de pimentón picante. 


Tan sólo hay que mover y remover las pipas sin parar hasta que cojan color y notéis que no se pegan a la sartén, En aproximadamente 10 minutos están hechas.


domingo, 18 de octubre de 2015

Pimientos de colores rellenos de carne

Hoy toca un receta sencilla, perfecta para el menú semanal de cualquier familia y que permite no estar en la cocina mucho tiempo y así aprovechar al máximo nuestros pocos ratos libres.


Necesitaremos:
  • Ajo
  • Cebolla
  • 250 gr de carne de ternera picada
  • Sal
  • Comino
  • Guindillas
  • Aceite de oliva
  • Tomate frito
  • Leche evaporada
  • 3 Pimientos de colores


Pondremos un poquito de aceite en la sartén y rehogaremos el ajo y la cebolla hasta que cojan color.


Mientras tanto lavaremos los pimientos y cortaremos la tapa de manera que podamos rellenarlos con nuestra sofrito.


Ahora vamos a salar la carne picada y a incorporarla junto con 3 o 4 guindillas pequeñas, comino al gusto, y los trozos de pimientos que han sobrado de la "tapa" de los pimientos y dejaremos que vaya haciéndose mientras ponemos a calentar el horno.


Cuando esté la carne hecha, añadiremos el tomate frito y dejaremos al fuego hasta que se caliente y mezcle bien. Ahora es el momento de rellenar los pimientos y colocarlos en una fuente apta para el horno. Yo añado un buen chorro de leche evaporada a cada pimiento para que el relleno quede jugoso y ligero.














Con el horno caliente a 180º calor arriba y abajo, meteremos los pimientos y con un spray echaremos un poquito de aceite a las "paredes". En 40 minutos los míos estaban perfectos. ¡A disfrutar!



domingo, 4 de octubre de 2015

Galletas de Anís y Canela


Hola a tod@s! En esta ocasión vamos a preparar unas galletitas, si bien su preparación es muy sencilla, requieren de cierto tiempo, pues hay que dejarlas airear cuatro horas antes de hornearlas, para prepararlas vamos a necesitar:


  • 3 Huevos
  • 250 gramos de azúcar
  • 250 gramos de harina
  • 5 gramos de anís estrellado
  • 1 cucharadita de canela







En primer lugar añadimos el azúcar a los huevos y batimos bien hasta montarlo con la ayuda de una batidora, hay que tener paciencia porque tardan en montar, aproximadamente de 10 a 15 minutos a potencia máxima:



Cuando haya montado el huevo, añadiremos el anís que habremos machacado previamente con un mortero, la canela y la harina. Mezclaremos todo muy bien realizando un movimiento envolvente con una espátula:














Una vez esté bien incorporada la harina, introduciremos la mezcla en una manga pastelera con la ayuda de una cuchara, pondremos una boquilla redonda con abertura ancha. Poco a poco iremos haciendo pequeños discos sobre un papel de horno o sobre un molde especial para este tipo de galletas, en el caso del molde es importante darle previamente con un papel de cocina humedecido con aceite de oliva para que no se pegue la masa:

  • En molde: 


  •  En papel de horno


 Ahora dejaremos las galletiras durante cuatro horas a temperatura ambiente para que se forme una costrita en la parte de arriba, deben estar a una temperatura media, yo lo que hice fue meterlas en el horno (apagado, claro) durante este tiempo.
Cuando hayan pasado las cuatro horas precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo y horneamos las galletitas durante aproximadamente 7 - 9 minutos, en este tiempo estarán ya listas, las sacamos del horno y esperamos a que se enfríen para retirarlas del papel o del molde que hayamos utilizado, el resultado final es el siguiente:






Como veis lo único que requieren es de la paciencia necesaria para aguantar esas cuatro horas, el resto es sencillísimo.

Espero que las hagáis pronto y os gusten tanto como a nosotros ;)

Saludos a tod@s!

domingo, 27 de septiembre de 2015

Monkey bread o Pan de mono

Esta vez os traemos una receta americana, nada convencional, que seguro que muchos no habéis escuchado nunca, pero merece la pena que intentéis hacerlo porque está realmente buena, se trata del "monkey bread" o "pan de mono", y es algo intermedio entre un bizcocho húmedo y un pan dulce.

Necesitaremos:
  • 600 gr de harina
  • 300 ml de leche (yo uso desnatada)
  • 1 huevo grande
  • 75 gr de margarina (se puede usar mantequilla)
  • 1 sobre de levadura de panadero
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 65 gr de azúcar (opcional, yo no la utilizo pero la receta clásica lleva azúcar)
  • Para el rebozado:
    • 75 gr de mantequilla
    • Azúcar moreno (la que pida la masa)
    • Canela (al gusto)

En un bol grande echaremos la harina y haremos un volcán en el centro en el que añadir el huevo entero, la margarina (no hace falta derretir porque es blanda) y la sal. Por otro lado calentaremos unos segundos la leche y disolveremos en ella el sobre entero de levadura de panadero.


Añadiremos la leche con levadura a la mezcla anterior y con la amasadora comenzaremos a integrar todo poco a poco (cuidado de no llenar toda la cocina de harina). Con la máquina en aproximadamente 10 minutos la tenemos hecha, en caso de amasar a mano tened en cuenta que la masa estará lista cuando al hundirla con un dedo enharinado, recupere su forma rápidamente. 


Un vez tengamos la masa en su punto, bolearemos la masa siempre hacia dentro con las manos bien embadurnadas en aceite de girasol.

Prepararemos un bol engrasado con aceite de girasol para colocar la bola de masa en su interior y tras taparla con film transparente, dejarla levar durante una hora y media aproximadamente, hasta que haya duplicado su volumen.













Transcurrido este tiempo amasaremos minimamente para sacar el aire de la masa y comenzaremos con la segunda parte de la receta.

Derretiremos la mantequilla en el microondas en un bol y en un plato aparte mezclaremos azúcar moreno y canela.


Iremos cogiendo trocitos de masa y formando bolitas que pasaremos por mantequilla y después por la mezcla de azúcar y canela y las iremos colocando en un bol de 22 cm de diámetro (o en el que más os guste, claro está). A mí me da para formar dos niveles de bolas juntitas.


Dejamos reposar la masa una hora, tiempo en el que crecerá y se unirán las bolas para formar un todo.


Una vez pre-calentado el horno colocaremos el molde a media altura con calor arriba y abajo a 180º y dejaremos hornear 20 minutos aproximadamente. Cuidado que se puede quemar rápidamente, así que si os pasa colocad un poco de papel de aluminio encima y seguir horneando hasta que se termine.


El mío se desbordó porque lo dejé levar demasiado y por eso tiene forma de seta, pero si no os quedará como la foto que os pongo de la parte de abajo. Ya veréis lo rico que está, hay que probar cosas nuevas y descubrir la infinidad de sabores que tenemos a nuestra disposición.


Recomendación: está bueno en todo caso, pero en el original se sirve calentito, y con chocolate por encima.

martes, 15 de septiembre de 2015

Lasaña de verduras con bechamel al microondas

Una receta rápida y muy rica, que es lo que buscamos tod@s en verano, algo que no nos tenga en la cocina mucho tiempo, evitando el calor que suele haber mientras cocinamos. Lo mejor de esta receta es que se eliminan muchas calorías y así da menos cargo de conciencia comerla ;)

Esta lasaña se prepara en un abrir y cerrar de ojos y tenéis comida para cuatro con mucha hambre.


Para preparar la lasaña necesitaremos:

  • Láminas de lasaña (yo he usado 12 unidades)
  • Una berenjena grande
  • 3 zanahorias grandes
  • 1 cebolla grande
  • Una lata de champiñones (obviamente mejor con champiñones frescos)






Para la bechamel necesitaremos:

  • Un bote pequeño de tomate frito (si es el 0,0 le quitáis aún más calorías, yo no tenía)
  • Queso rallado (yo he usado Gran Padano y Mozarella)
  • Bechamel:
    • 500 ml de leche desnatada
    • 2 cucharadas soperas rasas de maizena
    • 1 cucharadita de cebolla en polvo
    • ½ cucharadita de ajo en polvo
    • ½ cucharadita de sal
    • Nuez moscada al gusto (yo le echo una buena pizca porque le da un sabor muy rico)

Lo primero que haremos es meter las láminas de pasta en agua unos 10 minutos para que se hidraten, moviéndolas un par de veces para que no se peguen.


Mientras tanto lavaremos bien todas las verduras, las cortaremos en rodajas finas y las iremos pasando por la sartén para marcarlas y que ablanden. Las berenjenas las dejo un poquito, enseguida cogen colorcito pero no se ablandan, así que hay que esperar, y con la cebolla y los champiñones (que los hago juntos) pasa igual. Pero lo que más tardan son las zanahorias, así que lo mejor es meterlas un poco en el microondas.


Este es el momento de encender el horno para tenerlo caliente cuando terminemos: 200º calor arriba y abajo.

Para montar la lasaña yo utilizo una fuente metálica en la que se colocan justo cuatro láminas de pasta. Lo primero es poner un poco de tomate en el fondo a modo de cama, esparcir unos trocitos de guindilla (para los que nos gusta mucho el picante) y a continuación se pone la primera capa de pasta.


Sobre esta colocamos las berenjenas y las zanahorias y volvemos a poner tomate por encima. Tapamos con otra capa de láminas de pasta.


Lo siguiente será echar la cebolla y los champiñones y de nuevo cubrir con tomate y las 4 últimas láminas para lasaña. Ya la tenemos montada.


Ahora viene la preparación de la bechamel, nada convencional, sencilla, menos calórica y que encima está riquísima.

Ponemos en un bol 400 ml de leche y la calentamos 2 minutos en el microondas. Por otro lado deshacemos la maizena en lo 100 ml de leche que no sobran.

Incorporamos a la leche caliente y añadimos el resto de ingredientes. Mezclamos todo con unas varillas para deshacer y evitar grumos, lo tapamos con papel film y lo volvemos a meter al microondas 5 minutos. (Os recomiendo un recipiente grande porque borbotea).


Mucho cuidado al retirar el papel porque sale el vapor muy caliente y os podéis abrasar. Una vez retirado, remover bien con las varillas para quitar los pocos grumitos que se os hayan formado y ya está la bechamel terminada.

Volcaremos sobre la pasta y espolvorearemos por encima el queso, sin quedarnos cortos.


Metemos en el horno y estará 20 minutos a 200 grados con calor arriba y abajo (si os gusta la pasta muy blanda dejadlo unos minutitos más, así queda “al dente”) y 5 minutos más sólo de grill para gratinar el queso y que quede doradito. ¡A disfrutar!


lunes, 25 de mayo de 2015

Pan de calabaza

Sabéis que soy adicta a hacer pan en casa, y poco a poco voy experimentando con sabores y texturas, así que esta vez os traigo un pan de calabaza, super sencillo y perfecto para desayunar con mermelada de naranja amarga. Hay ingredientes, como la zanahoria o la calabaza, que tradicionalmente no se han utilizado para las recetas dulces en España, pero que se encuentran en muchas recetas internacionales; merece la pena probar, descubriremos sabores diferentes y deliciosos.



Necesitaremos: 
  • 500 gr de calabaza pelada y limpia
  • Un sobre de levadura de panadería
  • 2 cucharaditas de miel
  • 500 gr de harina
  • 2 cucharaditas de sal
  • Agua de la cocción de la calabaza



Para incorporar la calabaza a nuestro pan es necesario convertirla en puré, para ello la herviremos durante 20 minutos aproximadamente, hasta que esté blandita, y con ayuda de una cuchara o un tenedor la machacaremos. (También podéis hacerlo en el microondas con un poco de agua, es más rápido).


Sólo queda colarla bien, porque la calabaza tiene mucha agua y sino será muy difícil conseguir que la masa para el pan no sea pegajosa. Reservaremos.


Por otro lado vamos a poner medio vaso (aprox. 50-60 ml) de agua de la cocción de la calabaza, y en ella desharemos el sobre de levadura y la miel.


En un bol grande pondremos la harina y la sal, mezclaremos un poquito y haremos un volcán en el centro. Incorporaremos la mezcla anterior y la calabaza. Ahora sólo queda mezclar todo con una espátula hasta que se forme un masa pegajosa. Será necesario incorporar agua de la cocción de la calabaza, porque queda muy seca inicialmente, pero hacedlo muy poco a poco, porque enseguida se humedecerá en exceso y os costará mucho conseguir la masa adecuada. (Yo he incorporado la misma cantidad que la utilizada para deshacer la levadura).

Volcaremos sobre la encimera y amasaremos durante 10 minutos, incorporando la harina que nos vaya pidiendo la masa. Una vez boleada colocaremos la masa en un bol y la taparemos con film transparente para que doble su volumen en un sitio cálido y sin corrientes de agua (aproximadamente 1 hora).


Pasado este tiempo, volcaremos de nuevo en la encimera y golpearemos la masa para sacar el aire y bolearla de nuevo. En la bandeja de horno colocaremos una lámina de papel vegetal y dejaremos de nuevo hasta que doble su volumen (una hora aprox.) Yo he incorporado pipas de girasol para aportar un toque salado.


Mientras pasan los últimos minutos del levado encenderemos el horno a 220º con calor arriba y abajo para que vaya precalentándose y una vez dentro nuestra masa de pan, en 15 - 20 minutos estará hecha. Ya sabéis que para estar seguros de que el pan esté horneado, se ve la corteza dorada y al darle en la base del pan suena hueco. 

Me encanta la forma rústica de este pan rebelde que crece de manera irregular, es algo personal, pero no me negaréis que parece recién traído del pueblo ;)


Nota: este pan queda con una corteza blanda, pero os aseguro que no os importará cuando lo probéis. 

viernes, 1 de mayo de 2015

Maxi galletas de crema de castañas

Hace bastante tiempo que no hago receta de galletas, y recordando que fue la primera cosa que hice en la repostería y lo orgullosa que me sentí, he decidido traeros una nueva receta, para daros siempre opciones sencillas y deliciosas, quizá de ingredientes que puede que no se os ocurran.

Tenía en casa una deliciosa crema de castañas de Sanabria "Tierra de Sabor" y no he podido resistirme a utilizarla para hacer unas pastas grandes, contundentes y maravillosas como todo en esa tierra, la tierra de mi padre y su familia, y la que siento como mía.

Ingredientes:
  • 250 gr aprox. de crema de castañas
  • 200 gr. de harina
  • 50 gr. de maizena
  • 100 gr. de azúcar
  • 1 huevo
  • 60 gr. de mantequilla ablandada
  • 1 cucharadita de levadura
  • Azúcar glass para decorar


Prepararlas no puede ser más sencillo, lo primero será mezclar bien el huevo con el azúcar y cuando haya blanqueado un poquito habrá que añadir la mantequilla ligeramente ablandada y la crema de castañas. Mezclaremos bien y reservaremos.


Por otro lado vamos a mezclar los dos tipos de harina y la cucharadita de levadura y tamizaremos.


Sólo queda unir las dos mezclas hasta formar una masa homogénea y que aunque es pegajosa se puede manejar para formar una bola. Envolveremos en papel film y la dejaremos en la nevera aprox. 40 minutos.


Pasado este tiempo, precalentaremos el horno a 180º con calor arriba y abajo y sobre un papel sulfurizado formaremos bolitas de aproximadamente 1cm de grosor y aplastaremos un poco por la parte de arriba.


Tened en cuenta que hay que dejar una separación entre las bolas formadas porque estas galletas crecen mucho y aunque sobre todo lo hacen en altura, al llevar maizena y levadura también crecen hacia los lados.

En el horno estarán lista en unos 20 minutos, cuando empiecen a estar doraditas. Yo no dejo que cojan un color intenso porque quedaría mucha diferencia entre el exterior y lo blanquitas que quedan por dentro, porque son muy gorditas y con una textura de pasta de te.

El último paso será dejarlas enfriar sobre una rejilla y espolvorear un poco de azúcar glass sobre ellas. ¡A disfrutar!