domingo, 7 de septiembre de 2014

Magdalenas integrales sanas y deliciosas

No sólo por tener menos calorías, o por estar a dieta, sino por llevar una alimentación sana y equilibrada, es bueno incluir alimentos integrales, si además eres goloso, pero quieres cuidar el colesterol y el peso, hay que buscar alternativas para comer sano y rico a la vez. Estas magdalenas no llevan aceite, ni mantequilla, ni siquiera margarina, y además tienen la forma de las magdalenas de toda la vida que todos hemos visto en casa, antes de ponerse de moda los cupcakes y resto de americanadas (dicho con cariño, que yo soy la primera que adoro la repostería americana).

Necesitaremos:

  • 100 gr de azúcar moreno integral
  • 2 huevos grandes
  • 125 ml de leche desnatada
  • 225 gr de harina integral 
  • 1/2 sobre de levadura en polvo
  • Sésamo (opcional)
  • Miel (opcional)


Lo primero será mezclar los huevos con el azúcar moreno hasta que veamos que queda bien integrado y se aclara un poco, es una maravilla lo bien que huele este azúcar en cuanto empiezas a manipularlo.


Después añadiremos la levadura a la harina ,mezclaremos un poquito, y tamizaremos sobre la mezcla anterior. Veréis que se queda el grano en el tamiz, pero incorporarlo sin miedo, tamizar es para agregar aire pero si se pierde esa parte de la harina le quitamos la esencia. Batiremos un poco.


Por último añadiremos la leche. Si se os queda muy líquida añadid un poco de harina hasta que tenga un poco de consistencia. Mezclaremos todo con la batidora.

Finalmente hay que añadir el sésamo, yo 3 cucharadas soperas colmadas y mezclaremos otra vez.


Es el momento de precalentar el horno a 180º calor arriba y abajo. Por otro lado prepararemos la bandeja del horno y colocaremos los moldes de magdalenas con las capsulas dentro para rellenar con nuestra preparación. Yo he llenado aproximadamente 3/4 partes de cápsula de papel, y me han salido 13 magdalenas.


Meteremos en el horno y no volveremos a abrirlo hasta pasados 15 minutos para que no se nos bajen. Las mías se hicieron en 18 minutos, pero ya sabéis como probar si están hechas. Y como siempre digo, deben enfriarse sobre una rejilla.


Lo que más me gusta de esta receta es el color tan bonito que toman, que la cápsula de papel queda limpia completamente al no llevar nada de grasa y sobre todo la forma, que es la que me recuerda a cuando comía magdalenas con leche al volver de cole.

Como a mí marido se le antojó añadirle miel, para decorar les puse una gota de miel a cada una, la extendí bien con un pincel y finalmente espolvoree un poco de sésamo por encima. También se podrían hacer estas magdalenas sustituyendo el azúcar por 1/4 de la cantidad en miel, es decir, 25 gr de miel, que es mucho más sano y beneficioso para la salud.


Y de cerca esto es lo que nos llevaremos a la boca... ¿no merece la pena intentarlo?


lunes, 25 de agosto de 2014

Bizcocho de anís

Hace tiempo que hice este bizcocho para llevarlo al trabajo y desayunar con mis compañeros, pero no había subido la receta, así que hoy que he sacado un rato aprovecho para compartirla con vosotros. Se trata de un bizcocho de anís increíblemente esponjoso y super sabroso, ya que el anís le aporta la humedad necesaria para que resulte delicioso. 

Necesitaremos: 

  • 200 gr. de harina
  • 150 gr. de azúcar
  • 1 y 1/2  cdta. de levadura química
  • 100 gr. de mantequilla
  • 150 ml. de leche
  • 3 huevos
  • 50 ml de anís dulce de Chinchón
  • Una pizca de sal

El primer paso es separar las claras de las yemas. Con las claras de los huevos, una pizca de sal y 60 gr. de azúcar, vamos a montarlas hasta que obtengamos un punto de nieve muy espeso, que podamos girar sin que se vuelque y reservamos. Yo siempre recomiendo la batidora eléctrica porque ahorra muchísimo tiempo, pero obviamente podéis hacerlo "tirando de brazo".












Con las yemas y el resto del azúcar vamos a batir muy bien, hasta que doblen su volumen. Lleva su tiempo conseguir que queden blanquecinas y lleguen al volumen que queremos, así que por lo menos 10 minutos habrá que estar batiendo con la batidora eléctrica. Este paso es esencial para conseguir que el bizcocho quede esponjoso.












A esta última mezcla vamos a añadir la mantequilla derretida, la leche y el anís y seguiremos batiendo hasta integrarlo todo, (veréis que baja un poco al añadir el anís, por eso hay que seguir batiendo).

Finalmente tamizaremos la harina y le añadiremos la levadura. Iremos añadiéndola a la mezcla poco a poco, integrando bien cada parte.


El paso más complicado es el de añadir las claras a punto de nieve a la preparación anterior. Habrá que hacerlo incorporándolas con una espátula con movimientos envolventes para que no se bajen.












Conseguida la mezcla para nuestro bizcocho, sólo nos queda enharinar el molde elegido y llevarlo al horno precalentado, durante 35-40', los primeros 30' a 175º calor sólo abajo y el resto del tiempo hasta que se hornee del todo con calor arriba y abajo. Cuando al pinchar el pincho salga limpio, nuestro bizcocho estará listo.




Cuando el bizcocho se enfríe desmoldaremos y decoraremos, yo he utilizado azúcar glass tamizado, cobertura de chocolate repartida de forma desenfadada, y bolitas de tres chocolates alrededor, que creo que le dan un toque especial.


jueves, 14 de agosto de 2014

Yogur casero desnatado

Este post seguro que a más de uno le llama la atención, normalmente os traigo recetas dulces y por tanto calóricas, pero también podemos elaborar nuestros postres caseros 0%. Hoy voy a enseñaros como hago los yogures aptos para cualquier dieta o simplemente para cuidarse un poco y a la vez eliminamos los conservantes y colorantes.

Necesitaremos:

  • 900 ml de leche desnatada
  • 3 cds de leche en polvo desnatada
  • 1 yogur natural 
  • 1 cd de esencia de vainilla
  • Yogurtera





Entibiaremos la leche hasta notarla caliente pero sin que queme y por supuesto sin que hierva (aproximadamente a 35 o 40º). Mejor quedarse corto que pasarse, porque entonces matas los bacilos del yogur y no cuaja. Pasamos la leche a una jarra.


Añadiremos el yogur y disolveremos bien con la cuchara para que se repartan los bacilos por toda la leche. He utilizado un yogur natural entero sin azúcar, pero al dividirlo en los 6 botes, repartimos la grasa convirtiéndolos en desnatados.


A continuación añadiremos la leche en polvo y removeremos bien (la leche se deshace bastante mal pero luego lo arreglaremos)


Incorporamos la esencia de vainilla y con una batidora (en mi caso una pequeñita) desharemos bien los grumos de la leche en polvo.













Tendremos los botes y la yogurtera bien limpios y secos para añadir la mezcla llegado el momento.


Verteremos el preparado y taparemos los botes con sus tapas. Si lo hacéis con botes de cristal sin tapa no pasa nada, de hecho hay gente que los hace siempre sin tapa, pero en las instrucciones de mi yogurtera dice que se cierren.


Pondremos la tapa a la yogurtera, la encenderemos y la dejaremos fermentando 8´5 o 9 horas (cuanto más tiempo esté fermentando más ácido será el yogur, así que según el gusto se dejará entre 8 y 12 horas).


Pasado este tiempo dejaremos que se enfríen un poco a temperatura ambiente y terminaremos metiendo los yogures en la nevera para que obtengan mejor consistencia y estén preparados para consumirse. A partir de las 4 horas ya se puede tomar, pero lo ideal es dejarlos 24 horas,que servirá además para que espesen un poco más. ¡Os sorprenderá el resultado!


En cuanto a la duración, la verdad es que yo no los dejaría más de una semana y siempre sin haberlos abierto una vez hechos. Son mucho más sabrosos y merecen la pena os lo aseguro.

Permite dejar volar la imaginación y crear todos los sabores que se nos ocurran, de galletas, de frutas, de chocolate, desnatados o no, e incluso utilizando leche de soja o de almendras, es cuestión de probar para conseguir nuestro sabor. Además, y para mí lo más importante, estamos seguros de lo que estamos comiendo, de la calidad, de las calorías y de la ausencia de productos artificiales innecesarios.

sábado, 26 de julio de 2014

Tarta de manzana

Esta receta es super sencilla y muy agradecida, la casa huele como una pastelería cuando terminas y además la haces en aproximadamente una hora, así que no hay excusa para no intentarla.

Necesitaremos:
  • Lámina de hojaldre (yo uso la redonda de La Cocinera)
  • Crema pastelera
  • 3 manzanas reinetas grandes y maduritas
  • Limón
  • 250 ml de agua
  • 2 cucharadas de mermelada de melocotón con trozos
  • Un sobre de polvo para decorar tartas (Lidl)
  • Unas guindas para decorar (opcional)

Lo primero será preparar la crema pastelera para la que os dejo la receta a continuación:

Una vez la tengamos enfriando nos pondremos con la preparación del montaje de la tarta.

Pelaremos las manzanas y las cortaremos en gajos de no más de un centímetro de grosor, según gustos, pero tampoco muy finitas y las rociaremos con zumo de limón natural para que no se oxiden y se pongan feas.


En un molde que os guste colocaremos el hojaldre con su papel de horno para que no se pegue y lo pincharemos con un tenedor toda la superficie inferior para que no suba en el horno. A mí me gusta dejar los bordes sin pinchar para darle una “pared” a la tarta más gordita.


Extenderemos bien la crema pastelera para que uniformemente se reparta por toda la superficie de la tarta.


Finalmente colocaremos las manzanas en circulo lo más bonitas que podamos y rellenando bien los huecos porque encogen un poco en el horno y siempre queda más bonita bien cubierta.

Metemos la tarta en el horno entre 20 y 25 minutos a 200ª calor arriba y abajo, siempre vigilando para que no se quemen ni el hojaldre ni las manzanas; cuando esté todo doradito lo sacaremos del horno.


La cobertura se prepara mezclando el agua bien fría, con la mermelada y el polvo de decorar y cuando esté bien deshecho, lo llevaremos a un cazo y al fuego hasta que hierva, removiendo de vez en cuando.


Una vez que hierva se apaga, se deja enfriar un minuto y se extiende por toda la tarta con un pincel. Yo lo hago de manera generosa porque deja un aspecto profesional incomparable.

Finalmente cortamos un par de guindas por la mitad y las usamos para decorar el centro de la tarta formando una flor. Cuando se enfríe la meteremos en la nevera por lo menos 2 horas para que la crema pastelera quede compacta y el resultado os aseguro que no tiene nada que envidiar a la de las pastelerías. 


Crema pastelera

Esta receta tradicional y versátil, seguro que os vendrá bien en muchísimas ocasiones, es la receta de la crema pastelera, y lo bueno que tiene es sale siempre bien, sin grumos y deliciosa.

Necesitaremos: 

  • ½ de leche (yo uso desnatada para rebajar calorías)
  • Un taponcito de esencia de vainilla
  • 4 yemas de huevo
  • 50 gr de maicena
  • 125 gr de azúcar

Por un lado pondremos la leche en un cazo y echaremos el taponcito de esencia de vainilla, o una ramita de canela o vainilla, o si preferís la piel de una naranja, eso lo dejo a vuestra elección, en mi casa gusta con la esencia de vainilla. Lo llevamos a ebullición y reservamos.


Por otro lado separaremos las 4 yemas, y mezclaremos bien con el azúcar y la maicena con unas varillas y paciencia. Iremos integrando todo bien hasta que pase de una pasta a una crema blanqueada.









Incorporaremos la leche (no excesivamente caliente) de un par de veces, siempre sin dejar de remover con la varillas. Veréis que se queda líquido totalmente y parece imposible que vaya a formar la crema pastelera, pero tranquilos no hay problema.













Llevaremos todo al cazo de nuevo y sin dejar de remover lo tendremos al fuego hasta que se forme la crema pastelera, parece magia, a mí me encanta esta parte. Empezará a ser difícil moverlo por estar espeso, pero hay que darle un poquito más para asegurarnos que no nos queda ningún grumo.



Para enfriarla pasaremos a otro recipiente y taparemos con film transparente tocando la crema, para que no se forme película en la parte superior. Ya tenemos una deliciosa crema pastelera casera preparada.

lunes, 14 de julio de 2014

Albóndigas sin harina ni pan

Hola a tod@s, después de tanto tiempo regreso con una receta que la verdad es que me ha sorprendido; Teniendo tan cerca el verano hay que cuidarse de que no tangamos más flotador que el de plástico para no ahogarnos, así que pensé en como hacer unas albóndigas de carne (que me encantan) pero un poco más "light", ¿cómo hacer eso? Pues quitando el pan rallado para ligarlas y la harina para freírlas en todo el aceitazo... Aquí van los ingredientes:



  • Carne picada de vacuno, 500gr
  • Un huevo
  • Pimiento verde, rojo y amarillo
  • Media cebolla
  • Dos dientes de ajo
  • Sal
  • Tomate frito sin sales ni azúcares añadidos
  • Pimienta
  • Ajo en polvo
  • Cominos





Lo primero será poner a precalentar el horno a 190º arriba y abajo, esto es para ir ganando tiempo mientras preparamos las albóndigas.
Bueno, al lio... En un bol grande ponemos la carne, hacemos un hueco en el centro y echamos el huevo entero y condementamos con la sal, la pimienta, el ajo en polvo y un poquito (muy poquito) de comino:



Con un tenedor mezclamos todo bien, pero bien, bien, bien! El no tener pan rallado o miga de pan humeda para que ligue nos hace tener que trabajar más la carne para que suelte la proteína y ésta ligue, al final se quedará una masa que se puede manejar muy bien:



Una vez tengamos la carne ligada pondremos un papel de horno en una bandeja y empezaremos a dar forma a las albóndigas, para eso usaremos una cuchar, un tenedor, o las propias manos (siempre bien limpias, por favor). Tomaremos las porciones de carne según lo grande que queramos que sean nuestras albóndigas, yo lo que hago es hacer primero una pelotilla y luego me la paso varias veces de mano a mano tirándola con fuerza para que tome consistencia:


Una vez hechas todas las albóndigas les echamos un poquito de aceite usando un dispensador en spray, solo un toque a cada una para cuando las metamos al horno:


Bien, ahora las metemos al horno y ponemos el temporizador 10 minutos, nos ponemos con la salsa...
Para la salsa primero sofreímos los dientes de ajo laminados y cuando estén dorados echamos los pimientos y la cebolla bien troceaditos, los vamos pochando a fuego medio:














A los diez minutos de estar pochando la verdura sonará el timbre del horno, sacamos las albóndigas y con cuidado les damos la vuelta una por una con la ayuda de unas pinzas o lo que más fácil os resulte:


Las metemos de nuevo y ponemos otros diez minutos, seguimos pochando la verdura, cuando queden unos tres minutos para que suene el timbre echamos el tomate a la verdura para que vaya calentando, una vez pasen los diez minutos y suene el timbre, sacamos las albóndigas del horno y las vamos incorporando a la sartén para darles el último "calentón":





A los tres o cuatro minutos les damos la vuelta a las albóndigas en la satén y dejamos cocinar (hacer chup, chup) durante otros tres o cuatro minutos...




El resultado es el siguiente, quedan muy, muy jugosas y supersabrosas, además te las comes con gusto sabiendo que engordan muchísimo menos que las que se ligan con pan y van rebozadas en harina ;)


Pues nada, espero que lo preparéis, lo disfrutéis, y entréis a comentar!!
En breve una entrada más!

Saludos a tod@s!!